Chemax, Yucatán, México

TIPOLOGÍA

Plan maestro

AÑO

2022-Ongoing

ÁREA

55,000 m2

En 2022, uno de los socios de GAP studio colaboró en la adquisición de un predio de 55 hectáreas en Sisbichén, Chemax, Yucatán. En 2024, el cliente encomendó al despacho el diseño del planteamiento urbano del proyecto. El terreno es una selva arbolada con flora y fauna silvestres, dos cenotes de 60 y 47 metros de diámetro, rejolladas, montículos de piedra y formaciones cavernosas.

El proyecto se desarrolló en dos fases. La primera fue un estudio territorial extenso: flora, fauna, extensión, conectividad del predio, cercanía a hitos, infraestructura y puntos de interés, además de análisis de asoleamiento, nubosidad, precipitación, temperatura y vientos dominantes.

Mediante 246 cuadrantes de actuación de 50 x 50 metros se cuantificó la vegetación visible por vía satelital, con QGIS e imágenes de múltiples plataformas. El inventario arrojó 3,642 árboles: 2,958 de 4 metros de diámetro, 605 de 8 metros y 79 de 12 metros, con un promedio de 14.7 por cuadrante. Su cruce con el mapa de intensidad térmica, que va de los 25 °C bajo el dosel a más de 40 °C en los claros, mostró dónde el bosque regula el microclima. En paralelo, un equipo en sitio levantó, mediante una cuadrícula de coordenadas, los hitos del terreno y los árboles más importantes.

La segunda fase fue un estudio de factibilidad financiera que evaluó distintas propuestas de ordenamiento territorial.

Con base en ambas fases se planteó la lotificación del predio en macrolotes para el desarrollo de ranchos, con áreas comerciales frente a la vialidad que conecta con el pueblo de Sisbichén. Cerca de uno de los cenotes se ubica una casa club para los ranchos. Un hotel boutique, con su propia casa club, se organiza siguiendo los ejes de los cenotes.

La propuesta parte de una premisa: lo existente no es un obstáculo, sino el punto de partida. El trazo responde a la vegetación, al agua y a la topografía del sitio.

La casa club y el hotel boutique de Sisbichén se organizan a partir de un eje longitudinal que dialoga con los cenotes del predio. Un volumen lineal y sobrio concentra comedores, salas y cocina, y remata en un espejo de agua semicircular escalonado que se abre hacia la selva.

A un costado, un estanque alargado articula el conjunto y funciona como pausa entre seis habitaciones, tres a cada lado. Cada una cuenta con baño, terraza y alberca privada, y sus remates curvos las envuelven en vegetación.

Del lado opuesto, el acceso se resuelve con una plaza circular, cocheras, áreas de servicio y un espacio para gimnasio o spa. En el centro del círculo de llegada se conserva un árbol existente, que marca el inicio del recorrido.

Caminos sinuosos rodean el conjunto y lo integran a la selva.