MURAL MIMADO

Ciudad de México, México

Mimado es un mural modular realizado en cerámica color hueso con acentos verde olivo, en el que se exalta a la mujer como figura protagónica de la obra. La mujer, eterna musa y fuente de inspiración del hombre, pero también su obsesión, aparece aquí “persiguiendo” estrellas y sumergida en un estado de trance. Esta imagen evoca a Susana San Juan  persiguiendo un papalote, pasmada y despegada de la realidad convirtiéndose en la mujer “mimada” por Juan Preciado en Pedro Páramo, una de las novelas más emblemáticas del realismo mágico mexicano.

Tanto Susana como la ciudad de Mérida son mujeres seductoras, sensuales, y anheladas. Pero también frágiles, incomprendidas y desnaturalizadas por el deseo ajeno. En este paralelismo, Mérida como Susana se convierten en mujeres “mimadas” por los otros: admiradas e idealizadas. Sin embargo, detrás de esta “apariencia” se oculta un proceso de entropía. Puntualizando en Mérida,  lo que una vez fue tranquila y arraigada en su identidad, se transforma aceleradamente. Su crecimiento urbano, turístico y comercial rompe su equilibrio y la somete a un estado de caos.

Ante esto, los arquitectos Rodolfo García de Alba y Alberto Ponce adoptan una postura sensible, inspirándose arquitectos como Oscar Niemeyer, quien veía a la mujer no solo una musa, sino como un principio fundamental en su manera de proyectar (o en su diseño idk. 

Diseñar desde la admiración, observación y un principio formal, emocional y poético. Como Niemeyer, estos creadores no proyectan desde la imposición, sino desde la observación y la escucha. Así, Mimado no es solo un mural: es una declaración visual sobre la transformación de lo femenino —y lo urbano— cuando es observado, deseado y finalmente, desdibujado.